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LA PELIGROSA RELATIVIZACION DE LO CATEGORICO

20 octubre, 2013 494 comentarios
Por: Raul Izquierdo
 fraude no
La relativizacion de lo categorico siempre crea entropia, ambigüedad e indefinición, mas en quienes no tienen claro, ciertos criterios universalmente aceptados como categoricos, por eso es peligrosa, es innecesario relativizar lo categorico, porque lo relativo no es preciso y como tal no es concluyente, mientras que lo categorico siempre es claro y preciso, sin tener que ser extremo. Lo categorico, es consustancial con conceptos definidos aceptados por una heterogenea mayoria de la sociedad civilizada, en circunstancias culturales determinadas.
Los conceptos son principios fundamentales que pueden generar opinión, pero no son opinión en si, son definiciones, las opiniones se mueven en un rango contextual y su categorización debe estar sustentada en lo conceptual.
La opinión sensata, resulta del pensamiento acertado y responsable que emana del analisis de la informacion sustentada por los conceptos a partir de hechos y es una obligación etica y moral de todos, mientras que la opinión ambigua, es insensata y causa estragos entre los indefinidos, por lo que no suele ser tomada en cuenta por pensadores responsables.
El ejercicio de la libertad ciudadana, del pensamiento civico y de la opinión sensata, no supone la relativización ambigua de los conceptos fuera de limites categoricos, pues la libertad sin limites, como la opinión sin razon, supone caos, anarquia, beligerancia y entropia social, esos limites son la cultura, la conciencia civica y el respeto al derecho ajeno para garantizar la paz, de ahí que los conceptos han de ser claros y las opiniones categoricas, que garanticen el orden y el buen debate, las equivocaciones suelen ser malas interpretaciones de los conceptos, lo acertado es categorico, sin medias tintas ni doble moral, ni doble rasero, sin relativizaciones. Uno de los conceptos mas relativizados en estos tiempos revueltos es la moral, pretenden algunos que la moral sea relativa segun desde la optica que se mire.
Hemos llegado al punto en que ser categoricos, tener los conceptos claros y responder a la vida con la talla moral que exigen las circunstancias y amar el orden, es ser conservador, reaccionario, de derechas, solo para justificar como “progre” ideas tipicas de dudosas filiaciones y equivocados posicionamientos, la deconstruccion de la realidad para revertirla y estirar como chiclets los conceptos para que se ajusten oportunistamente a las circunstancias por incapacidad de ser categoricos, los conceptos hay que defenderlos y mantenerlos con dignidad y vergüenza en la vida.
Pero como dijera Gasset “el hombre es el y sus circunstancias” y las lineas del acierto y del error estan perfectamente delimitadas en lo conceptual, no hay zona franca, no hay banda ancha,  ni relativización posible. Lamentablemente los cubanos hemos estado condenados y sometidos por decadas a un experimento atroz, hemos estado enfermos de revolucion, sin evolucion, hemos sido manipulados hasta el cansancio de que ser revolucionarios era ir contra el orden y las reglas civicas que habiamos aprendido, cambiarlo todo, sin darnos cuenta de que la  supuesta revolucion no ha sido mas que un dramatico y torpe revolcon de la historia, una alteración del orden y los conceptos, para que tras ese gran cataclismo social, solo unos pocos consigan beneficiarse (los revolcadores) mientras el resto por esas miserias de la condicion humana, nos peleamos y dividimos.
Nos hablaron de la  “unidad y lucha de los contrarios” para llegar a un punto sin derecho a lucha alguna, nos desorientaron con la “negacion de las negacion” para al final llegar a que asintieramos siempre bajo una horma de pensamiento unico, en la que no nos estaba permitido negar nada, nos pretendieron convencer del ‘motto perpetuo’ de los “cambios cuantitativos y cualitativos” para terminar relativizando lo supuestamente categorico y decirnos que en el comunismo, se llegaba a una fase superior y ultima del desarrollo de la conciencia y la ideologia del “ser social” lo que equivalia a decir, que con el comunismo todo se detenia, porque se habia llegado al “non plus ultra” de la humanidad.
Una gran estafa, como dejo sentenciado aquel escritor, una estafa bien urdida, que ha lastrado a muchos, que ha marcado a todos y que dejo confundidos a aquellos menos aficionados al razonamiento, que prefirieron por abulia o necedad, ir llevados de la mano de un Estado supuestamente paternalista que en realidad ha sido fraticida. Los cubanos, hasta el dia en que sufrimos aquel revolcon devastador devenido en “castrismo” habiamos sido formados y educados en valores categoricos, con principios de nobleza basados en conceptos, siempre amantes de la familia, compasivos, hospitalarios,  amistosos y leales, con ideas claras y sin dobleces, por eso avanzabamos.
El castrismo, nos ha lastrado y castrado lo que como pueblo teniamos de positivo, privandonos de futuro, llevandonos a un envilecimiento gradual, al mismo tiempo en que nos empobrecia y nos volvia miserables material y moralmente, en base al “odio de clases” al “divide y venceras” o “el fin justifica los medios” o “con la revolucion todo, sin la revolucion nada” y muchos otros slogan inculcados como consignas.
Pero los cubanos viejos y los no tan viejos, sabemos lo que es ser verticales como las palmas, todos leimos a Marti y a los Proceres, muchos hemos sido formados en la fe, todos conocimos la historia, nuestra historia, crecimos orgullosos de nuestras tradiciones y costumbres, culturales, civicas y patrioticas, con claras ideas, sin relativismos.
Las ultimas generaciones, con toda seguridad no han tenido nuestra suerte, lamentable porque el castrismo ha durado demasiado, quiza necesiten saber mas sobre cosas que desconocen por tanta mentira ideologica inoculada como un virus y con tales carencias civicas, no deberian tener tanta soberbia prepotente, en el fondo ignorancia y ser mas humildes, oir a los viejos, pues a fin de cuentas nos une el amor por la Patria y la misma desgracia nacional, debemos entendernos y debemos dialogar, pero entre cubanos dignos, no con fariseos, mercaderes de la relativizacion, siendo siempre categóricos y honrando a nuestros muertos, sin relativizar sobre conceptos sagrados e inamovibles.
Tras cinco decadas y un lustro de afrentosa tirania, deberiamos pensar con mas claridad que nunca antes, ser categoricos, saber a estas alturas que cosa puede ser “si” y que tiene que ser “no” con quienes se puede contar y con quienes no podemos osar ni coquetear, a quienes hacer caso y a quienes no, cual es la verdad y donde esta la falsedad, quienes son los traidores, incluyendo a ciertos personeros del exilio.
Como se nos convirtio de ser un pueblo aguerrido, de vocacion libertaria en un pueblo, temeroso, conformista, camaleonico y de doble moral ? Tendra que ser objeto de estudio en el futuro, es increible lo que nos paso, pero mas increible es, que aun no pocos compatriotas no asuman actitudes de dignidad y prefieran perderla con tal de agarrar del lobo un pelo y aceptar las reglas de juego de los satrapas dictadas desde su terreno, con la ingenua esperanza de alcanzar una cuota de timido poder, con la peregrina idea de iniciar una posible reaccion en cadena que es una falacia.
Como es posible que tantos compatriotas valiosos se vayan con la “bola mala” tras cantos de sirenas que son un espejismo y se crean el cuento de que existe, tras miles de muertos, presos y torturados, que aun persisten, voluntad alguna de un cambio real ?
De que les valdra a algunos obtener la caricatura esperpentica de un cambio fraudulento bajo condiciones impuestas por los mismos que han destruido la nacion ?  A que sabe semejante vejamen ante los verdugos ?
No debieran cinco decadas y un lustro plenos de injusticias y violaciones de todo tipo ser suficientes para saber que con el enemigo no se llega a acuerdos de ningun tipo que no sean el de la rendicion y disolución incondicional ?
Podremos seguir relativizando los conceptos la vida entera, dandole vueltas a las cosas para aca y para alla, al derecho y al reves, discutir que si son galgos o si son podencos, confundiendo a muchos, pero las cosas son las que son, son como son y los conceptos no son tales ni son categoricos, si no son definidos, claros y limpios, lo demas es una torpe complicidad y colaboracionismo tacito, sea consciente o inconsciente, sea voluntaria o involuntariamente, es prestarse a ser victimas propiciatorias por mala fe, o por un raro “Sindrome de Estocolmo” pactando al final con los verdugos y conduciendo asi al pueblo a un castigo mayor, como en la Plaza durante la “corrida” llevan entre el picador y los banderilleros, el toro debilitado al estoque del diestro matador.
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LIDERAZGO.

3 octubre, 2013 542 comentarios

Por Arturo Bonet Canizares

 

 

Positive-Reinforcement

 

De seguro que entre cubanos preocupados y activos en torno a la constante incertidumbre sobre el destino de la nación, la siquiera mención al tema liderazgo se convierte en tabú, reminiscente de aquél que indudablemente la condujo con el suyo y la mantiene aún sumida en una debacle que supera al medio siglo.
Pero es un tema ineludible. Y lo es porque hasta hoy no existen referencias históricas que sin la influencia, voluntad, comunicación interpersonal, capacidad de ayudar al grupo a definir y alcanzar objetivos, superación y esfuerzo suplementario de una definida jerarquía individual o colectiva, grupo alguno haya alcanzado dichos objetivos.
Existen tres tipos clásicos de liderazgo que no entraremos a diseccionar pero creo son etimologicamente muy claros: Autocrático, Democrático y Liberal. En las naciones que pueden presentar un resultado global alentador, tanto en los aspectos económicos como sociales, solamente el Democrático ha mostrado ser de cierta eficiencia a pesar de sus imperfecciones. Tanto el Autocrático como el Liberal aún siendo polos políticos opuestos, han fracasado estrepitosamente y al final han debido dar paso al liderazgo democrático.
Pero en años recientes y sobre todo desprendido del mundo de la administración de negocios, surge un nuevo tipo: El Liderazgo Transformacional.
De él quisiera ocuparme hoy porque poseo cierta experiencia en el tema y se aviene a las necesidades que vislumbramos para la nación cubana, que a juzgar por el escenario existente y el ancla sociopolítica totalitaria no es capaz de siquiera comprender, menos aún apoyar y propulsar, un efectivo liderazgo democrático.
Un liderazgo para la transformación, ya sea de una persona o un grupo afín, tiene en primer lugar que poseer una visión y la capacidad de transmitirla a otros que influidos y convencidos por ella, trabajen para materializarla sin necesidad de métodos coercivos o un paquete de falsas promesas.
Este concepto tiene necesariamente que alejar el del carisma. Mientras pensemos que los líderes son héroes que se avanzan sobre la sociedad en tiempos de crisis y mientras prevalezcan esos mitos, reforzarán el énfasis en los hechos de corto plazo que comprometen al futuro, típicos de los héroes carismáticos y no en las fuerzas sistémicas y el aprendizaje colectivo. Como ha abordado Senge, la visión tradicional del liderazgo se basa en supuestos sobre la impotencia de la gente, su falta de visión personal y su ineptitud para dominar las fuerzas del cambio, deficiencias que sólo algunos grandes líderes pueden remediar. Por el contrario, está demostrado que la eficiencia para el cambio verdadero actualmente se basa en el desempeño, en la capacidad para descubrir cómo aprovechar el entusiasmo y la capacidad de aprendizaje de la gente en todos los niveles de la organización, sea esta un grupo religioso, una comunidad rural, un partido político o una sociedad determinada. Todo lo contrario, los líderes actuales que presentan resultados en su gestión tras alcanzar el control de los gobiernos son individuos de sencilla y nada carismática personalidad, que trabajan eficiente y constantemente dentro de su equipo. Stephen Harper en Canada, Angela Merkel an Alemania y todos los dirigentes de gobierno en los estables paises nórdicos, de los cuales nos es difícil hasta recordar sus nombres, son ejemplos del liderazgo que en realidad funciona.
Para desarrollar la sociedad cubana el liderazgo politico tiene que ser transformacional y encarnar las aspiraciones de transformación de la sociedad de tal manera que abra la mente colectiva al potencial transformador y le demuestre que es tangible. Contrario a lo que muchos hoy plantean respecto a la requerida evolución de la sociedad civil cubana, el liderazgo que la guíe no será el que genera influencia y acomodos para que grupos de  personas logren conseguir sus propios y limitados objetivos, sino aquel que encauza las energías y capacidades para hacer viables los objetivos generales y dar respuesta a los abandonos de medio siglo. Esa es la fundamental transformación, la indispensable. El liderazgo que logre expandir la acción ciudadana mas allá de su personal escenario. Por ello es obvio que ningún proceso de reacomodo o reformador del status actual del totalitarismo será expresión de liderazgo ni conducirá a la nación hacia tal desarrollo.
Es el momento de desarrollar el liderazgo necesario. Porque es hecho comprobado que el liderazgo politico en el mundo actual requiere tres elementos fundamentales: Transparencia, Responsabilidad y Rendición de Cuentas. Y en Cuba hoy acorde a tales reglas, existe una total ausencia de liderazgo porque el estado totalitario ni es transparente, ni responsable y jamás ha rendido ni rinde cuentas.
Es el momento en Cuba de aprovechar el concepto transformacional que desarrollaran McGregor y Bass, es el momento de ofrecer una visión de la nación futura definiendo que líderes y seguidores trabajen juntos para avanzar a un nivel superior de moral y motivación. El verdadero liderazgo que necesita Cuba es el que logre motivar la moral del ciudadano hacia objetivos personales que se conviertan en los de toda la sociedad. Sin esa visión, sin motivar a seguirla y sin elevar la moral de una sociedad anquilosada y perdida en su pequeño mundo sin esperanzas, no existirán liderazgo ni transformación y seguirá Cuba en la inercia de la supervivencia personal, es decir en la edad moralmente cavernaria del desarrollo humano a la que ha sido retrotraída.
Inevitablemente un análisis como el anterior nos lleva a una interrogante. ¿Existe en Cuba hoy de acuerdo a lo expuesto alguna forma de liderazgo que asemeje al que catalogamos de imprescindible? ¿Hay individuos o grupos en el espectro capaces de ofrecer tal visión y arrastrar consigo a todos los elementos de la transición a la democracia, abrir la sociedad e intentar la prosperidad de la nación? Puede que existan pero desconozco su existencia y ese es precisamente el problema. He visto muchas visiones expresadas en el exilio. Conozco en el exilio muchos cubanos con gran capacidad de liderazgo. Y desafortunadamente, lo que aquí escribimos y debatimos es basicamente para el exilio, con contadas excepciones. Pero en el exilio no se decide este asunto, ni se materializa el liderazgo y menos aún la transición.