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BLANCOS, NEGROS, GRISES…Y MATICES

25 marzo, 2013 551 comentarios

Por Raul Izquierdo

matices

Son el blanco y el negro, extremos fotonicos que se tocan por opuestos, ausencia y suma de todos los colores del espectro que nos revela la optica cromatica del prisma, pero que llevan en medio muchos grises… y matices.
En teoria del diseno, definimos al color como uno de los atributos de la forma, el principal, en la vida, los atributos del color nos ofrecen ademas, connotaciones simbolicas, que de acuerdo a ciertos convencionalismos y mecanismos de la socio-percepcion, se cargan de contenidos, que definen estados de animo e interpretaciones filosoficas que resultan de estimulos visuales, o culturales que aceptamos universalmente.
Asi los colores son calidos o frios, claros u oscuros, opacos o brillantes, duros o blandos, siempre portadores de contenidos, aunque subjetivos, tan reales, que son casi tangibles y se quedan instalados en la memoria colectiva en forma de definiciones.
Pero las cosas en la vida, no son tan definidas y simples, como parece percibirse en la unidad de los opuestos, las cosas no son blancas o negras, existen distancias inmensas y un universo espacial integrado por infinitas escalas de grises, apenas diferenciables o reconocibles por sus matices y ahi, es donde se hace dificil establecer que es que, quien es quien o cual es cual.
Las personas pueden ser como los colores, calidas o frias, claras y oscuras, opacas o brillantes, duras o blandas, pero sobre todo grises y cargadas de matices, de dificil lectura, camufladas tras conveniencias e intereses, como si fueran portadores de celdillas de dudosa inteligencia que las hacen mimeticas y camaleonicas, falsas, oportunistas.
Pero por suerte, las hay tambien definidas, bien situadas, bien posicionadas, dotadas con celdas diafanas, repletas de virtud y de talento, que nos hacen facil su lectura, esas son las imprescindibles.
Rosa Maria viste de negro, que es vestir de luto, es el negro luctuoso que envuelve la luz blanca de la que va cargada, una luz que llora, una luz luctuosa, una blanca y clara verdad envuelta en luto, en el negro acusador de la verguenza.
Bertha, viste de blanco, que es pureza y luz, como paloma de paz, de una paz blanca que ilumina y envuelve su tez negra que simboliza el luto triste de todo un pueblo, de una raza y una estirpe que va cargada de luz.
Ambas son mujeres y son lo mismo, vienen de lo mismo, van hacia lo mismo, no existe ni hay confusion posible, pueden ser pieles blancas o negras, que visten de negro o blanco, pero ambas son almas incoloras, porque la ausencia de color, es el color de la luz.
Son almas de luz, rodeadas de sombras, de obstaculos, pero que asumen y entienden que son los obstaculos y las sombras el contraste necesario para advertir la luz y estos llenan el camino entre el mal y el bien.
Cuba es sombra y toda sombra es gris, como grises son muchos que escogieron vivir en las sombras de la afrenta y el oprobio, gris es, por ejemplo, aunque este en Bruselas y vista de cuello y corbata con camisa de blanco impoluto, el inflado personajillo que llamo “mercenaria” a Rosa Maria.
Grises son los Castro que han envuelto en sombras la nacion, que han oscurecido cinco decadas y un lustro el firmamento redentor de la Patria enlutada.
Negra y roja fue su bandera, el negro del luto, con el rojo de la sangre, sangre que es luto y que tras ser roja se torna negra, negra fue su consigna, que enarbolaba la muerte, la muerte de los justos que es luctuosa y negra.
Cada vez resulta mas dificil encontrar actitudes en blanco y negro entre los grises y sus matices, incluso hay ultimamente grises que quieren pasar por blancos, pero no todo esta perdido, por suerte, a veces aparecen blancos y negros decorosos que llevan en si el decoro de muchos otros y cuando aparecen nos inyectan esperanzas, porque son los unicos capaces de pintar ciertamente de blanco y luz, un futuro incierto que hoy parece cernirse negro y oscuro.

Reconciliación.

8 marzo, 2013 503 comentarios
Por Rodolfo Monteblanco
reconciliacion
 
Quieren que yo perdone.
Quieren que olvide y me reconcilie. Porque si no, me llaman retrógrado.
Lo quieren los que siguen mandando en Cuba.
Lo quieren los que piensan seguir en Cuba bajo ese mando porque no ven o no quieren ver otra salida.
Lo quieren los que afuera, porque no cargan equipaje alguno y siendo completamente ajenos e indiferentes al pasado de millones, que sigue siendo presente sin que se percaten, abogan porque todo se normalice en la isla, sea considerado un gobierno legal, se proyecte al mundo su  comercio, lluevan las inversiones, florezcan maquilas norteñas, los turistas bonachones por oleadas repartan i-phones y tabletas gratis y los créditos, las finanzas internacionales y los bancos suizos esten al alcance de la reciclada jerarquía, aunque ello implique que el totalitarismo siga en el poder.
Y además me quieran hacer creer cantos de sirena de mejoría para el pueblo, aunque este no sepa bien ni como, ni cuanto cuesta eso.
Muy bien. Todo suena muy humanista, muy esperanzador.
Pero reconciliarse implica perdón y olvido de las dos partes en conflicto.
Soy un simple cubano.
Nadie en mi familia vivió nunca de la política criolla ni de gobierno alguno. Fueron inmigrantes que todo lo construyeron con sus manos. Cuando mi familia fue despojada y obligada a vivir dependiendo del gobierno y sometida al absolutismo, optaron por emigrar de regreso porque no querian esa vida y se quedaron sin opción ciudadana.
Voy a mencionar lo que según el poder en Cuba y sus seguidores conscientes e inconscientes, tengo que olvidar y perdonar.
Y voy a preguntar en esos casos que afrenta mía, que acción de mi parte o de mi familia debe perdonar y olvidar la otra parte de este desencuentro para que sea justa la ecuación conciliatoria.
– Voy a perdonar que encarcelaran a mi tío mayor con 22 años por pertenecer a una organización católica que se oponía a que la revolución se convirtiera en una dictadura comunista. Yo tenía 1 año de edad en ese momento.
¿Qué va a  perdonarme la otra parte en cambio?
– Voy a perdonar que a mi tio menor lo enlistara el primer llamado del SMO, que no pudiera estudiar en cinco años, pues paso dos años mas preso de castigo con delincuentes por rebelarse ante los abusos de una oficialidad torpe, malvada e injusta y regresara para convertirse en un alcohólico desesperanzado, lo cual lo llevó a una muerte prematura.
¿Qué va a perdonarme la otra parte en cambio?
– Voy a perdonar y olvidar que a mi padre le arrebataran el taller automotriz y la venta de autos que edificara mi abuelo con su sudor y sus herramientas y por compensación recibiera la burla y el escarnio.
¿Qué va  perdonarme y olvidar la otra parte en cambio?
– Voy a perdonar y olvidar que toda la gente de mi barrio se haya tenido que marchar de Cuba por motivos similares, sus familias hayan sido divididas y decimadas y fueran empujados a una vida que nunca quisieron o necesitaron fuera de su patria.
¿Qué va a perdonarme y olvidar la otra parte en cambio?
– Voy a perdonar y olvidar que todas esas familias incluyendo la mia, hayan perdido todo, arrebatado ilegalmente y sometidos a una feroz represión, sin derecho alguno y castigados mientras no pudieron salir de la isla.
¿Quéva a perdonarme y olvidar la otra parte en cambio?
– Voy a perdonar que mis amigos de la infancia Bebo y Roly dejaran sus vidas en el Estrecho con 16 y 17 años cuando intentaban huir de la opresión del régimen y cambiar sus vidas porque en Cuba se asfixiaban en la represión.
¿Qué va a perdonarme y olvidar la otra parte en cambio?
– Voy a perdonar y olvidar que me hayan repetido mentiras y promesas irrealizables durante medio siglo mientras que los niveles de existencia de la sociedad descienden sin parar y que los recursos sean dilapidados sin control ni resultados.
¿Qué va a perdonarme y olvidar la otra parte en cambio?
– Voy a perdonar y olvidar que un grupo en el poder por la fuerza de las armas no haya permitido por mas de medio siglo que les pasen cuentas por ineptitud, desidia, aventurerismo y represión, diseñando ahora seguir en la impunidad.
¿Qué va a perdonarme y olvidar la otra parte en cambio?
– Voy a perdonar y olvidar que el grupo en el poder aun hoy y despues de una sucesión monarquica al descaro y a más de medio siglo, se burle de su pueblo con una farsa de sucesión generacional y limitación de poder a 10 años para los demás, cuando el actual dictador en activo llegaría a los 90 de edad.
 ¿Qué va a perdonarme y olvidar la otra parte en cambio?
Creo que el recuento puede seguir infinitamnte y cada cual agregar sus propios perdones y olvidos que en incontables casos serán mas fuertes que los mios.
Pero la cuenta no da de ninguna manera. Se va total y deshonestamente de un solo lado.
Y no me vengan ahora con historias de bombas, atentados, bloqueos e invasiones, que ni yo ni mi familia tenemos nada que ver con eso y lo que enumero todo tiene que ver conmigo.
Ni me vengan conque soy viejo y frustrado, porque ni lo uno ni lo otro.
A mi vida hoy, Cuba no le da ni le quita un carajo y por eso puedo analizar desapasionadamente la situación.
Pero vamos al caso, con un poco de conciencia y de moral. De dignidad.
Por lo menos en ese mi caso tiene que existir una disculpa pública del poder, un reconocimiento de toda la mierda y la fractura que han hecho con la nación por medio siglo, un arrepentimiento y una promesa de que desde el poder no van a seguir acaballando, reprimiendo, imponiendo una sola ideología, un solo partido, una permanente farsa de gobierno.
No es este buen negocio para el pueblo de Cuba.
No puede haber negocio si las dos partes no se benefician por igual. De lo contrario es un robo. Y este asunto de la reconciliación de un solo lado es un robo, una pelea de león a mono amarrado.
Y no dudo que la ganen, porque según se aprecia hay muchos, muchísimos compatriotas que o no tienen nada que perdonar y olvidar, quedan chao en la cuenta con el régimen, hasta le agradecen algunas viejas migajas o no les importa. Se contentan con seguir viviendo la falacia de que “van a mejorar”. Como los chinos y los vietnamitas del cuento. Y seguir halando el yugo dondequiera que estén mientras aplauden como focas las “medidas” que no lo son, la cortina de humo de la reconciliación necesaria.
Por lo menos yo, de marcha atrás y cooperando, no me reconcilio con nadie.