BALSERO SER…O NO SER!

15 noviembre, 2011
 Por Raul Izquierdo
“Papa yo quiero que tu, me enseñes a navegar, por esos mares del mundo, que tu has transitado ya”
Balserito quiero ser,

balserito ser… o no ser !

El mar, gigante, abierto, democrático… peligroso, ajeno, incierto, implacable, tan lleno de traicioneras sorpresas y al mismo tiempo la ultima frontera hacia el destierro, la única esperanza de escape para algunos, para muchos, sin mas medios que una rudimentaria balsa con la cual, abandonado a su suerte, echarse al mar, ah ! el mar, ese mar separador, el mare nostrum, en fin, el mar, borde periférico, todo mar, mar una y otra vez, mar y mas mar, mar por todas partes, obligado perímetro litoral que bordea una isla cárcel con forma de caimán.
Navegar en balsa, si es que a hacerse al mar en balsa se le puede llamar “navegar” y no, jugarse la vida temerariamente cual ruleta rusa, hacerlo con cierta probabilidad de éxito en mar adentro, requiere por indómito, de experticia y experiencia, no basta con que este ahí, tan familiar y cercano, pareciendo mas vinculante que separador, día tras día invitándonos a cruzarlo.
Cuantas veces mire el mar, con vista puesta hacia el norte, sin norte, desde el norte de mi cárcel, mirando el punto sur de la tierra donde las libertades habitan, unas veces desde el malecón, sentado en el muro, otras desde mi edificio, otras desde las arenas de mis playas, descalzo, imaginandome libre, pero aun sediento de libertad, soñando el día del riesgo, de llegar sin ahogarme, cual superheroe cotidiano, como uno mas de los tantos cubanos que convirtieron la hazaña en algo familiar, corriente y común, suceso de todos los días, ya por mas de cinco décadas de una diáspora que aun continua, tiñendo muchas veces con sangre, ese estrecho tan ancho, ese ancho estrecho, ruta difícil de un mar testigo mudo del drama de todo un pueblo, mar salvador de muchos a veces, mar asesino de otros muchas veces, caprichosa rueda de fortuna o infortunio, de ilusiones logradas o truncadas, tumba perpetua de miles de cuerpos, corriente retadora de los que a contracorriente escapan.
Corre el año 2011, han pasado muchos años de aquel lejano 1959, muchos años han pasado de la vez en que tantas veces mire el mar, escribo hoy desde el exilio que habito empujado por el éxodo y ya estuve algunas veces, desde el sur del norte aquel, mirando al sur del mar azul, hacia el sitio donde estuve un día sin norte, viéndome a mi mismo un día cualquiera de algún futuro incierto, todo el que haya estado en aquel “most southern point” sabe de una sensacion rara que busca un malecón perdido.
Hoy, aun después de tantos años, apenas tras las noticias recentísimas, de que la pasada semana, dieciséis balseros cubanos, desaparecieron en el mar sin dejar rastro, sin llegar a sitio alguno, sin llegar a sur ni a norte, ni saberse nada de ellos, supe de otros cuatro, que decidieron cambiar la letra de aquella canción infantil, por un guión de riesgo protagonizando el papel de balsero, un rol de riesgo, con talla de adultos, ninguno llego, se da a todos por muertos, la extensa lista se incrementa, se alimenta una vez mas con nombres nuevos este drama que persiste, diezmando la sangre noble de los jóvenes cubanos, esto no comenzó hace poco, ni estos desenlaces tristes son raros o excepcionales, son por desgracia mas frecuentes de lo que debieran y lo son, porque probabilisticamente son mas y serán mas, mientras sean mas los que se lanzan y arriesgan.
La primera perdida en el mar, de un ser querido que pueda recordar, sucedió en el ya lejano 1962, fue la de un amigo de secundaria, muy cercano y vecino de mi pueblo, Reinaldo Ducunge, “Rey” para sus amigos, que no pudo “reinar” en la vida y a quien quizá, Dios tenga en el reino de los mares, nunca fue encontrado, para el, que tendría hoy sesenta y un años, que lleva sesenta y un años en el mar, sirva este, mi modesto escrito, como homenaje póstumo a su temprana muerte.
Eramos tres, como los tres Villalobos, Rey, Pascual y yo, teníamos doce y trece años respectivamente y ya desde aquellos tempranos tiempos, viviendo a desgana bajo el régimen que nos fue impuesto, para disentir mostrando de alguna manera, muestra desafección al sistema, hacíamos pequeñas “acciones” como protesta, cosas un tanto infantiles pero que significaban para nosotros estar siendo útiles a la Patria.
Recuerdo aun muchas cosas, en una ocasión, en que cuando cambiaron la moneda y comenzaron a circular aquellas que por no ser de níquel, parecían como de calamina, se nos ocurrió perforar muchas de esas monedas y regarlas llenas de huecos, por todo el parque del pueblo en señal de protesta.
Un mal día, Rey no asistió a clases, fuimos por su casa y los padres nos dijeron que estaba visitando a unos parientes, algo que nos pareció muy raro, estando en pleno curso y porque nunca antes había sucedido, pasaron los dias y como a la semana, no se podía ocultar mas, se desvanecía la esperanza y se supo la noticia, no habían llegado, estaban desaparecidos, se habían ahogado, todos excepto uno, de un total de catorce, que fue recogido con vida por un pesquero hondureño y por el cual se supieron los detalles de la fallida odisea, cuando una poderosa ola los viro y disperso.
Luego se sucedieron otros y otros y otros casos, las noticias de llegados, desaparecidos y de muertes confirmadas, se conocían cada semana, así, por cincuenta y tres años hasta estos últimos casos, que no serán tales, porque habrá mas la próxima semana, continua el triste destino del pueblo cubano, en especial el de sus jóvenes, que asisten perplejos, perdidos entre el espanto y la ternura, al juego de la muerte o de la vida.
No tienen, por supuesto, lo que tenían que tener, no lo han tenido jamas y por no tener nada, cansados de tanto no tener, a fuerza de no tener, han terminado teniendo, lo que no tenían que tener, lo que jamas debieron haber tenido, solo cadenas, incertidumbre y desaliento, siento pena por los muertos, que no solo han sido balseros, por ejemplo, las victimas del crimen del Transbordador Trece de Marzo, hundido por “guardacostas” cubanos, pero siento pena también por aquel niño balsero. defendido, olvidado, devuelto al yugo,
Ser balsero…o no ser, he ahí la cuestión ! Ser balsero es estar desesperado, es una locura que apuesta por una escasa posibilidad de éxito, que a veces sucede, pero que por lo general resulta dramática o fatal, los cubanos se hacen al mar en cualquier cosa que flote, sin conocimientos de navegación, de trazado, de ruta, de puntos de partida y probable llegada, de corrientes, de deriva, de hidrodinamica, de propulsión, de velocidades y de distancia, retando la climatología, sin medios, provistos solo con el ansia y la esperanza.
Son miles de historias azarosas, hazañas todas llenas de valor, que no por cotidianas dejan de ser heroicas y muestras ejemplares de fe.
Dicen que hay en Miami, un Museo de la historia de los balseros, que no he visto aun, donde se muestran los mas disparatados y disimiles artefactos de escape, supongo que son los utilizados por aquellos balseros que han tenido éxito, no soy capaz de imaginarme, la cantidad y tipo de artefactos que yacen sumergidos junto a los cuerpos en el mar, hasta en autos y camiones devenidos en ingeniosos engendros anfibios, equipados con flotadores y propelas tras sus ruedas, han sido inventados como fruto de la desesperación por los cubanos para alcanzar, mas allá del arcoiris, la libertad, asombra la capacidad creativa del cubano para escapar, que no tiene limites y no cesa, sea por mar o incluso aire, como no pierde el cubano su humor, pese al drama de la desgracia nacional mil veces vivida.
Hay un sitio en New Jersey, donde uno puede comerse un suculento “marielito” o un “balsero”, son versiones del clásico sandwich cubano de jamón y pierna, pero llenos también, por sus nombres, de un cruel e irónico humor hacia los que, por no llegar jamas, jamas han podido probarlos.
Como quiera que sea, algo andará muy mal allá para que el éxodo continue, la razón es puramente política, nadie se juega la vida por el sueño americano, se la juegan por el insomnio cubano, en balsas y hasta en las ruedas de los aviones, lo que no se ha visto, ni se vera, son balseros al revés, gente haciéndose al mar para abandonar el monstruo y no perderse mas el paraíso socialista tropical.
Cuba es, como dijera la hija de aquel ya fallecido periodista cubano, Pardo Llada:
“Un solo pueblo, dividido por un solo hombre”… es decir, un solo tirano, pido perdón a los hombres !
“Cadáveres amados, los que un día, ensueño fuisteis, de la Patria mía”
Descansen en paz !
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  1. 18 noviembre, 2011 en 6:08 PM

    Seguimos en obras, hubo problemas con el nuevo blog, y de momento estamos trayendo aquel para aca. Paciencia Chicos. Cierro otra vez comentarios en algun momento del dia espero tener este al menos, al menos que se pueda comentar, luego ya se ira arreglando lo demas. Saludos.

  2. 18 noviembre, 2011 en 11:23 AM

    Cerramos comentarios otra vez. Lo siento

  3. 18 noviembre, 2011 en 10:56 AM

    Bueno, entonces ¿Habemus Gatus hoy o, si comentamos perjudicamos el cambio? Por favor explicar con dibujitos a esta gata criolla, para no estar perdida como el bebé que no fue bebé (o algo así) Entrare cuando toquen el timbre, ahora voy a preparar un plato típico de Venezuela (que no es el de peltre por cierto) hasta luego sin chau largo. Concilia Rodríguez

  4. 18 noviembre, 2011 en 10:13 AM

    Me quedan algunas historias de balsas y salidas ilegales, si el tiempo me ayuda hago alguna, pero antes que termine este post y sus comentarios, me llega el recuerdo de todos los cubanos desaparecidos en el mar buscando la libertad junto aquella frase del poeta :Oh Dios mio ! " Que solos se quedan los muertos "

  5. 18 noviembre, 2011 en 10:06 AM

    Buenos dias.Gracias Enrique, Iyamiami y todos los que están haciendo el esfuerzo por crear un buen blog, Raul y en especial a Zenen, sin detalles, todos sabemos es un maestro.

  6. 18 noviembre, 2011 en 9:33 AM

    Enrique, sientete libre de hacer la mudada como te resulte mejor, nos mudariamos con un post nuevo hoy en la tarde, tiene que ver con la pregunta que lance ayer, a proposito, acerca de las actitudes del hombre nuevo con respecto a su realidad. Es un analisis psiquiatrico de la sociedad cubana.

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