Archivo

Archive for 30 noviembre 2011

Las cinco fases del éxito.

30 noviembre, 2011 277 comentarios

Por Arturo Bonet Canizares

Puede que muchos conozcan a Bill Whittle y su show político unipersonal llamado “Afterburner”. Si no lo conocen, se lo recomiendo por directo y politicamente incorrecto.
Recientemente, en un show dedicado a la Ocupación de Wall Street, recordaba Bill lo que se conoce en sociología como las “Cinco Fases del Exito”, un proceso inevitable para alcanzar los objetivos que se trace un individuo, un colectivo, un movimiento social.
Sobra mencionar de paso, que el fracaso del referido movimiento es inevitable al fallar en la estructuración de practicamente todas las fases que permiten alcanzar el éxito.
Pienso entonces que sería útil para todos los compatriotas y sin extendernos demasiado, conocer, debatir e interiorizar la necesaria estructuración de esas fases, imprescindible para los que tanto dentro como fuera de Cuba nos empeñamos en una obra de reconstrucción nacional y nos preguntamos las mejores maneras de unificar el empeño que ponga fin al totalitarismo y al enmascarado continuismo que hoy intenta vendernos el régimen con el beneplácito evidente de ciertos sectores internos e externos, incluyendo en los últimos a partidos y estados democráticos.

Primera Fase: Imaginación.
Para intentar materializar algo lo primero tiene que ser imaginarlo. Concretar una visión del proyecto, de la acción. Sin esa imaginación habrá siempre gente que mira al desierto y solo ve arena. Otros, los que crean, verán ciudades, sembrados, arboledas y carreteras. Esos serán los únicos capaces de lograrlo.
Segunda Fase: Ambición.
Para algunos la ambición de lograr algo les parece negativa, inapropiada. Nada mas alejado de la verdad y a ese cliché se opone lo que en inglés se conoce como “entitlement” y traducimos al castellano parcamente como “derecho”. Pero nada tiene que ver con los derechos universales e inalienables del ser humano, sino al sentirse con derecho a lo que no se ha ganado. Sin la ambición por lograr una obra y sintiendose con derecho a lo que otro ha obtenido, nada será alcanzado.
Tercera Fase: Habilidad.
La habilidad necesaria para lograr un objetivo va mas allá del conocimiento. Tiene que ver con la capacidad del individuo o del grupo para materializar una acción. La sociedad actual está ahíta de “conocimiento inútil” y trivialidad que no contribuyen a habilidad alguna.
Cuarta Fase: Etica de Trabajo.
Esta fase no necesita mucha argumentación para comprenderla. Sin una ética de trabajo y respeto total por el mismo y por los demás no habrá producto, ni forma de unir el esfuerzo común.
Quinta Fase: Perseverancia.
Un viejo adagio nos dice “El que persevera triunfa”. Y no es gratuito. Podemos cumplir todos los requisitos anteriores, pero nada se obtiene sin reveses, sin fallos, sin retrocesos y contra esos obstáculos solo la perseverancia triunfa, la voluntad fuerte y dirigida a la conclusión de la obra.

Podemos entonces preguntarnos como nos vemos preparados como nación para la obra de la reconstrucción nacional. ¿Somos capaces de imaginar en común y concurrir en la nación que queremos? ¿Tenemos la suficiente ambición para lograrlo o sentimos que alguien debe hacerlo por nosotros y tenemos derecho a disfrutarlo? ¿Somos lo suficientemenet hábiles, éticos y perseverantes para ese esfuerzo?
Estas no son preguntas retóricas. Y las respuestas serán capaces de ofrecernos un escenario muy próximo a la realidad nacional y a proyectarnos a la que debe ser.

Arturo Bonet Cañizares.

O NOS UNIMOS, O PERECEMOS

28 noviembre, 2011 305 comentarios
                                                                                                                                                                                                                                    Por Concilia Rodriguez

 Con las medidas económicas, implementadas por el
 gobierno chavista, en los años 2001 y 2002 los
pequeños, medianos y grandes empresarios,
comenzamos a sentir la regaladera indiscriminada en
 nombre de un sistema socialista. Los trabajadores del
sector público con sueldos estancados, sin inversiones
para escuelas y hospitales públicos, la cesta básica en
escalada diaria y las producciones de la pequeña y
 mediana empresa casi nulas por la falta de insumos en
el país y por los impuestos demoledores que nos
asfixiaban; o sea, el país parado, esto aunado a los
 ataques a la libre expresión y la inseguridad galopando
con libre albedrío.

Nos convocaron a una huelga general y colabore al igual  que lo hicieron los industriales cubanos venezolanos,
nos fuimos a la marcha del 11 de abril. Llevamos personas que querían participar y nosotros pagamos los
autobuses y las provisiones, así lo hizo Lara, Portuguesa y Zulia; empresarios y hacendados que caminamos
junto a nuestros obreros y trabajadores, que jamás y bajo ningún concepto fueron obligados o amenazados.
 Todos los que fueron iban porque querían y, los que no lo hicieron, no perdieron sus puestos de trabajo.
Solo era una marcha para exigir la renuncia del presidente, ya que sus políticas económicas tenían al país en
 retroceso. Nadie portaba  armas puesto que en ese momento nos creíamos “SUJETOS DE DERECHOS”
 como lo señala nuestra Carta Magna. Craso error porque nos cayeron a tiros, así de simple.
 Mientras los políticos salían por la tele y hablaban de victorias, la batalla verdadera la dábamos ciudadanos
comunes en las calles. Cuando comenzaron los disparos, una niña de 17 años estudiante universitaria cae herida
a mi lado, ese instinto maternal que acompaña a una mujer desde su más tierna edad se me desbordo y la última
cara que vio esa niña fue la de una desconocida, que la abrazaba y la colocaba en el pavimento. Luego vi como la
montaban en una ambulancia. Los disparos continuaban y un hombre de mediana edad, fue herido en una pierna.
 Yo que solo mido 1.48 cm y pesaba para ese tiempo como 50 kilos, arrastre como pude a ese hombre de 1.72
cm y unos 80 kilos hasta la entrada de un edificio. Ahí pude comprobar que nuestro pueblo aún sigue siendo
solidario. Me abrió una mujer y bajaron unos hombres corriendo hasta la entrada, para auxiliarnos.
 Pero, “esto no me aguo el guarapo”, me hizo más fuerte. Las torpezas políticas se seguían sucediendo y en vez
de ayudar nos hundían más y, la principal torpeza era que no tomaban en cuenta a los ciudadanos, ejecutaron
acciones sin pensar que dejaban a ese pueblo que los acompañó sin alternativa.

 En el año 2006 recibí una llamada de una ingeniero zuliana, pidiendo nos reuniéramos con otras mujeres de Lara,
Falcón y Portuguesa; viaje por tierra hasta Portuguesa, donde estaba el lugar de encuentro. Regrese de ese
encuentro con la misma fuerza de cuando me quede viuda tan joven y con dos hijos para mantener y educar, “esto
acaba conmigo o me fortalece”.  Fue así como nos recorrimos campos y caseríos, al principio fue duro pero
transcurridos unos tres meses ya teníamos hombres y mujeres uniéndose, pero sobre todo jóvenes universitarios,
profesionales, agricultores y obreros. Los primeros frutos se vieron en el 2007, además de contar ahora con
políticos jóvenes pero de alto nivel y con políticos de la vieja guardia que dejaron de querer protagonismos y se
dedicaron a buscar soluciones, para 2009 ya la representación política contaba con esos muchachos de la nueva
ola (en lo político). Han aguantado descalificaciones, ofensas a nivel personal y amenazas de que no los dejarían
entrar al parlamento. Nosotros, como sociedad civil, haciendo nuestro trabajo.
  Los cubanos-venezolanos sugieren que entremos a un blog que se escribe desde Cuba!, varios lo leyeron y no
les gusto para participar, argumentando que se podía palpar la realidad de Cuba sin necesidad de participar,
porque los comentaristas tenían muy buenos argumentos. (Yo creo que se intimidaron). Cuando dijeron que
 necesitaban a alguien que no fuera cubano, me ofrecí ya que yo también los leí. Así fue como la persona más
ignorante en política (o sea, yo) se ofreció a entrar con una sola condición, que nadie me dijera di esto o aquello,
porque lo primero que dejaría en claro, era que de política no sabía nada. Me costó un poco que me aceptaran y
aun muchos hoy día no lo han hecho, pero “el que persevera alcanza”.
 Para las elecciones al parlamento venezolano, tome todas las fotos que “cubano viejo” colocaba, videos de los
que ponían todos los comentaristas y, que en nuestros recorridos por campos y caseríos colocamos en pantallas
gigantes, para que vieran lo que fue Cuba y en lo que la habían convertido 50 años de comunismo, de esta manera
 inoculamos el deseo de votar en contra de los  chavistas para que nuestro país no se convierta en otra Cuba.
Aquí nadie está preparando golpes de Estado, solo ejercemos nuestro derecho CONSTITUCIONAL de reunión
para conseguir la Unión.

EL TIEMPO DEL EXILIO

26 noviembre, 2011 320 comentarios
Por Raul Izquierdo




Conocer el tiempo que ha de durar el exilio, no esta escrito en libro alguno, ni es tema que se curse en ninguna Universidad, que no sea la de la vida.
 El “tiempo del exilio” y lo que sucedera en el, es impredecible, desde el mismo instante en que el viento de la diaspora nos lleva hacia otros lares, lo que enfrentamos es riesgoso, epico, triste, nostalgico.

El exilio, aun el mas exitoso y floreciente, nunca es bueno, no se desea por facilismo, es un acto involuntario o contrario a la voluntad de las personas, es algo antinatural, que cuando no se vive en libertad, uno hace fundamentalmente por los hijos, por brindarles un sitio seguro, pero es siempre algo a lo que uno se ve obligado, por tanto, no es cosa de desearle a nadie, no es una aventura irresponsable, porque es un desgarramiento dramatico, que nos implica siempre un desarraigo, un desprendimiento, amargas despedidas, ausencias, riesgo, trauma, separacion,  desunion, dolor y muchas veces, tambien soledad.

El exilio no es migracion, la migracion es otra cosa, del exilio no se regresa si la causa no cesa, sin cesar de luchar mientras tanto por la causa nuestra, el exilio pesa, el exilio cuesta, es una carga que llevamos a cuestas, partimos a el, pensando en volver, sin saber al final, si volver podra ser.

El exilio es un limbo, es su tiempo un misterio, estamos en el, como en una burbuja errante, es una circunstancia supuestamente temporal, un tiempo nuevo en sitio ajeno, a veces hostil, enrarecido, dificil, el que estamos sin excusas obligados a hacer propio, a hacer nuestro, solo a base de mucho trabajo y terminar con suerte construyendo un prestigio, aunque siempre extrañando otro tiempo sin suerte y otro espacio.

Es el exilio un tiempo incierto que transcurre paralelo a otro tiempo que ciertamente dejamos atras, pero que siempre y tozudamente llevaremos con nosotros, un tiempo que se detuvo, que echamos de menos, que añoramos, que quedo en el corazon, porque alli, en aquel sitio remoto de  infancia y juventud, esta la Patria, estan aun quiza los nuestros, los que dejamos, nuestras raices, nuestros paisajes, nuestras playas, nuestros zunzunes y nuestras flores, nuestras palmas y un sol distinto, mas generoso y calido, mas nuestro. 

Alli, de donde venimos, esta lo que somos y estara siempre nuestra verdedera identidad.
En el exilio somos una semilla asustada que gernina en un tupido bosque, donde todos los arboles son grandes y apenas dejan ver la luz, luego buscando atentamente, siempre se ve por entre el follaje un pequeño espacio de luz que nos descubre el camino, luego crecemos, nos hacemos de un sitio, de un espacio, despacio, pero…Por muy frondoso que llegue a ser el arbol, si ha olvidado sus raices, o las ha perdido, sera barrido por el primer viento, solo si conserva sus raices resistira, siempre hay que saber de done se viene, quien se es y despues, sobre esta fundacion elemental, es que fundamos y sumamos todo lo demas

Ya sea el exilio, exito o fiasco, magnifico o ingrato, siempre sera incomprendido, cuestionado, juzgado, mancillado, a quien se marcha se le asumen ciertas sumas de comodidad y de placer, sin entender nadie que que el bienestar no se reparte en las esquinas, que hacerse un espacio cuesta, que conseguir resultados es solo obra de mucho trabajo y sacrificio, para al fin y al cabo siempre estar fuera de sitio, sitiado entre el espanto y la nostalgia.

Por eso, respetando lo que cada cual piense al respecto, en mi opinion no hay ni debe haber exilio, si es exilio, sin vocacion de retorno y si es extenso solo la muerte puede impedir que se cierre ese ciclo existencial, ese “tiro boumerang” de ida y regreso, como sucede a veces, pero solo si se vive para contarlo, el final del exilio aun puede ser feliz, o al menos, menos dramatico, porque del exilio, queridos compatriotas, no se sale ileso, no salimos incolumes, intactos, ya que siempre perderemos mucho en ese peregrinar, perderemos tiempo, perderemos juventud, perderemos seres queridos, habremos perdido afectos, habremos perdido felicidad, habremos perdido vida.

Pero si algo es absolutamente cierto en estos avatares trotamundos, es que todo exilio acaba algun dia, aunque algunos, los mas desgraciados, al durar toda la vida, acaban con la muerte, una muerte en forma de bandera nacional anclada en la noble tierra de un lejano pais de acogida, junto a una escueta dedicatoria lapidaria sobre el polvo de unos huesos carcomidos,  otros, cuando hay suerte, acaban con el regreso, solo si la satrapia que los echo fuera, acaba antes.

Solo el regreso reconciliador, justifica el sacrificio del exilio por la justa causa que abrazamos, no es obligatorio el regreso, obviamente, es un asunto personal y privado que depende de la voluntad del exiliado en el ejercicio pleno de sus libertades individuales, pero a mi, que soy de pueblo, que soy mal emigrante, que soy de terruño, que vengo del olor a las vegas de tabaco, del sabor a miel de azahar, de rocio tempranero sobre las adormideras, este humilde servidor, que se crio, recogiendo caracolas, entre la sal del mar y el azucar de guarapo que da la caña que se chupa directo del surco al amanecer , alli, no tan lejos, en una isla donde los algarrobos se preñan de macurijes, donde los flamboyanes y las jacarandas colorean el verdor de la foresta, donde las pristinas aguas de los arroyos dan vida al rio que pule con su pertinaz corriente, la laja de roca  y alimenta en su recodo la charca de truchas y biajacas, donde nos bañabamos, siempre en cueros y haciamos saltar siempre, mil veces las piedras planas en el agua quieta, desde la orilla repleta de chinas pelonas y de azules y blandas puzolanas, bajo la musica de las empinadas  cañabravas donde se confunden con el estallido de sus tallos, como cuerdas de un arpa que mece el viento, el insistente martilleo tenaz del pajaro carpintero real, el sordo canto del harriero, junto a la policromia del tocororo y el contrapunto polifonico de las bijiritas, los tomeguines y los sinsontes.

Yo que soy un hombre imperfecto y de afectos, con defectos,  medito siempre sobre una duda que me asalta todo el tiempo… Se llega a ser alguna vez totalmente libre siendo exiliado ? Se llega algun dia a sentir que se es feliz del todo en el exilio ? El exilio acaba ? O sera eterno el exilio ?

Mi exilio ha sido fructifero, medianamente exitoso podria decirse, atendiendo a muchos logros que lo ilustran, me ha ido bien y aunque sigo siendo un hombre pobre, nunca he sido un pobre hombre, soy en realidad, un hombre rico que no tiene dinero, no puedo quejarme, estoy satisfecho, sobre todo por mis hijos, que estan recogiendo sus frutos, hay que ser agradecidos, pues en mis inciertos andares, he conocido hombres tan pobres, tan pobres, que solo han tenido dinero y a mi, muy pocas cosas me han faltado, he tenido suficiente, tampoco necesito mas, he conocido Moscu, San Petersburgo, Madrid, Barcelona, Paris, Roma, Londres, Lisboa, New York, Toronto y muchas ciudades mas, he mojado mis pies en muchos mares, he hablado con cientos de gentes alli a donde fue que me llevo la diaspora junto a mi curiosidad foranea, vengo casi de vuelta enriquecido,  pero mi casa es Cuba, mi causa es el regreso, por eso y por la libertad de los mios es que lucho, es por eso que asi y todo, no soy feliz del todo, una parte muy importante de mi alma quedo alli y siento que he existido veinte años incompleto, exiliado fuera de mi isla y exiliado dentro de mi alma, exiliado en el ensueño, congelado en el tiempo y con muchas cosas aun por resolver.

Es alla, de donde todos quieren salir, de donde todos hemos salido, que quiero volver algun dia, es en aquellas playas donde ira a carenar algun dia mi nave, ansio poder participar en la reconstruccion nacional, ser testigo del renacimiento de la Patria tras la ecatombe, ver resurgir a mi tierra de las cenizas que ha dejado un regimen oprobioso y despotico, verla elevarse como Ave Fenix, tras el destello magico de un rayo de sol, venturosa hacia el futuro que debio ser, poder intervenir con las escasas briznas de energia que me queden, en esa pagina gloriosa de la historia que aun esta por escribirse y que cierra el ciclo del perihelio existencial del exiliado, que solo el retorno cierra, que solo el regreso cura, quiero ilusionarme, ilusionando a mi gente, escuchandoles, transmitiendoles las experiencias vividas, aprendiendo de las suyas, debatiendo sobre la utilidad de la virtud, ayudandoles a ser conscientes del pais que tienen, a que de nuevo aprendamos a vivir con el decoro que nos robaron y el civismo que nos mancillaron, retomando la pasion por la virtud, el amor al trabajo, el afan por saber, la conciencia de ser, la pasion de crear, la vocacion de respetar el derecho ajeno, el orgullo de vivir regido por valores y la esperanza de un futuro promisorio, lleno de fe en el mejoramiento humano.

Luego, morir en paz, con la tierra de mi Patria por bandera y escudo arropando mi cadaver, ya inerte, absorto, yerto, cuando para siempre muerto, (como reza con inusual belleza, en las estrofas del poema postumo, que escribiera un amigo entrañable) “no pueda ver las raicillas del cantero sobre mi tumba, romper el terron humedo, raicillas que poco a poco, para alimentar de nuevo el aire de mi tierra con su sabia, iran penetrando por las cuencas de mis ojos, ese nuevo dia, en el que ya no este yo sobre la vida”

RESUMEN SOBRE LA LETRA EFE EN CUBA

24 noviembre, 2011 326 comentarios

Por: Andro Necro.




     Cuando a mediados del siglo XX, Cuba era gobernada por Fulgencio Batista y Zaldívar, un joven rebelde de nombre Fidel Castro, luchaba en contra de la dictadura del entonces gobernante. El país estaba dividido, había dos bandos: los que estaban con Fulgencio (Fu) y los que apoyaban a Fidel (Fi). La gente tenía temor. Si alguien se declaraba simpatizante de Fu, tendría problemas con Fi si este ganaba la lucha; si estaba a favor de Fi, lo más seguro es que su cuerpo amanecería tirado en una cuneta gracias a los hombres de Fu. Mientras Fi y Fu daban la pelea, Fab era la marca de detergente más famosa en la Isla. Todos los años rifaba una añorada casa, ¡casa propia para el afortunado! Este cuento de la época lo explica mejor.
     Un hombre iba caminando por las calles de La Habana, cuando le sale al paso un grupo y le pregunta si simpatiza con Fu o con Fi. El señor responde que con Fi y recibe una paliza. El grupo era del bando contrario. Más adelante tropieza con un nuevo grupo que le hace la misma pregunta. El señor por miedo a otra paliza responde que está con Fu. De nuevo se equivoca y le dan una tunda. Después de esto se encuentra con un tercer grupo que le vuelve a preguntar lo mismo. Esta vez, el señor responde:
— Con ninguno de los dos, estoy con Fab, que no da golpes y da casas.
     Aún en la actualidad, con cincuenta y tantos años de comunismo en las espaldas, a nivel nacional el detergente de lavar se conoce como Fa. Inclusive, hay claras diferencias: “El Fa es para lavar la ropa y el detergente, para fregar la vajilla”. En la década de los noventa, en plena crisis económica (el ya famoso período especial) ante la escasez de productos de limpieza y de aseo personal, la ropa era lavada con un detergente usado a nivel industrial popularmente conocido como “Fa caliente”. Aunque hace medio siglo que Fab no domina las lavadoras cubanas su nombre sigue reinando. Es la mejor publicidad que puede tener una marca, la marca pasó a ser el producto. Empero…, regresemos a Fu y a Fi después de estos comerciales.
     Ya no tenemos a Fu, no obstante, se sigue usando la expresión Fu que proviene del caló ful que quiere decir: estiércol, porquería. Imaginen entonces que quiere decir: “No seas fu”. Tampoco tenemos Fab, pero seguimos lavando con Fa, aunque sea caliente. Tenemos a Fi y con él dos esperanzas. Los más afortunados tienen FE (Familia en el extranjero) y los menos afortunados: fe en que Fi se caiga pronto. Los que tienen FE pueden apuntalar sus vidas con “los Fulas” (dólares) que les manden. Los que sólo tienen fe, la pasan “fula” (mal), no tienen ni para comer fufú gracias al gobierno fulastre de Fi.
     Dos de las frases más usadas en Cuba son: “No es fácil” y “La cosa está fea”, está tan fea, que hay ciertas palabras que han desaparecido. Palabras como: Fiat, faisán, fideos, frijoles, fábricas, fiambres, fortuna y la más lamentable: familia. Dos opciones para salir del momento, tan fu que ya todos dicen: “¡Fo…, qué peste…!”, son: una, convertirse en fulero (tramposo, farsante…) o dos, convertirse en fulero (vendedor de Fulas). Y… pensando en todo esto tengo una duda, ¿por qué Fi no intentó desterrar de las mentes de los pinos nuevos de la revolución el nombre de la cubanizada marca estadounidense? Decir dicho nombre debió de ser considerado diversionismo ideológico, parte de las ataduras del pasado, rezagos de la vieja mentalidad… Parece que entre sus planes nunca estuvo el de crear un súper detergente revolucionario. Nada, que tengo la certeza de que los pijamas socialistas de Fi no se lavan ni con jabón Batey ni con Fa caliente, sino con Fab, el mismo que espera su regreso triunfal a las lavadoras de la Isla.
  

Éramos felices y no lo sabíamos.

21 noviembre, 2011 466 comentarios
por Concilia Rodriguez.

Antes de la aparición del Teniente Hugo Chávez en la escena pública, aparición lamentable por demás puesto que lo hizo dando un golpe de Estado, los venezolanos nos autodenominábamos (la mayoría) APOLITICOS. Mientras tuviéramos un trabajo y algunos pudiéramos vivir bien, más o menos bien, o regular “pal’ tiempo,” la forma de participación política del ciudadano común era por medio del voto, pero, para los últimos años de la década de los noventa, prácticamente habíamos abandonado este derecho. ¿Qué nos provocó esta desidia electoral? Las malas políticas económicas implementadas por los gobiernos Adecos y Copeyanos, que desde 1958 ocuparon el poder gubernamental y que el ciudadano común denominaba “cinco años copey, cinco años AD, para qué votar si total esto no lo arregla nadie” Desde la debacle del viernes negro (viernes 18 de febrero de 1983) en el gobierno de Luis Herrera Campins, hasta las medidas económicas implementadas por Carlos Andrés Pérez.

Esa madrugada cuando se rompieron los vidrios de las ventanas  en el cuarto donde dormía con mi hijo, de tan solo seis meses de nacido, porque los aviones rompieron la barrera del sonido y, mi niña de 7 años llamaba a su padre (que tenía dos meses de haber muerto) en ese momento, en el pequeño apartamento cerca del aeropuerto de Barquisimeto,  fue cuando sentí más grande mi soledad. Ya no estaba el hombre alto, fuerte e inteligente que todo lo resolvía. Me acurruque con mis hijos que luego de un rato que no se oía nada más, se quedaron dormidos. Cuando todas las radios, televisoras y periódicos del país hablaban del golpe de Estado perpetrado (aunque fallido) por un grupo de militares y salía la imagen del Teniente Chávez diciendo: “por ahora los objetivos no fueron alcanzados”, mi mente, al igual que la del resto de los venezolanos sufrió un abrupto cambio, unos con la idea de que acababa de nacer un “héroe”, otros con la certeza de que este Teniente no tenía vida en un país con cultura democrática.

Así éramos de ingenuos los venezolanos, acostumbrados como estábamos a protestar y que los gobiernos tomaran medidas, para resolver conflictos lo mejor posible. Un país donde gritábamos a todo pulmón a cualquiera por mucho uniforme militar que llevara puesto, “estás son mis tierras y no entra a menos que traiga la orden de un juez,  este es mi negocio, mientras cumpla con la ley nadie me saca ni medio” y, así era nuestra vida, con derechos plenos.

Un mes después del fallido golpe de Estado regrese a mi casa en el campo, en una zona agrícola y pecuaria, en esta zona estoy rodeada por cubanos. A estos cubanos con nacionalidad venezolana, fue a los primeros que se les prendió la alarma de “esto está mal, ya lo hemos vivido” toda vez que el teniente salió a la palestra política venezolana. Como ya les dije, algunos lo miraron como héroe. Luego de que el teniente fue indultado por el presidente (para la época) Rafael Caldera , en poco tiempo consiguió el apoyo de venezolanos con poder económico y venezolanos frustrados, no por las políticas de los democráticos gobiernos, sino frustraciones personales que solamente son culpa del propio individuo.

Yo entro en el grupo de los más ingenuos que pensaba, “un tipo como ese no gana en mi país y si gana dentro de cinco años votaran por otro y San se acabó” por lo que ni siquiera me molesté en ir a votar. Todo lo que vino después que fue electo es bien sabido por todo el mundo, la otrora Venezuela conocida como el País de las misses y el petróleo, se convirtió en el País de Don Regalón. Fue entonces cuando comenzamos a pensar “éramos felices y no lo sabíamos”.VIVA LA DEMOCRACIA.